Mostrando entradas con la etiqueta Edna Naela Avalos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Edna Naela Avalos. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de octubre de 2011

*.*.*.* HALLAZGOS ARQUEOLÓGICOS*.*.*.*



Restos óseos del cruce entre perro y lobo, fueron encontrados en la pirámide Quetzalcoatl en Teotihuacan.

La antigua cultura practicó la hibridación del lobo y el perro para rituales, según especialistas de la UNAM que analizan osamentas de animales hallados en la Pirámide de la Luna.

A partir de estudios de arquezoología aplicados a esqueletos de cánidos hallados en entierros de la Pirámide de la Luna y el Templo de Quetzalcóatl, en Teotihuacán, especialistas determinaron que esta antigua cultura practicó la hibridación del lobo y el perro.

El objetivo era criar loberros, un animal que se usaba en rituales y estaba asociado con la milicia teotihuacana.

"Lobos y perros comparten 99.8%de información genética, de ahí que la cruza de ambos animales practicada por los teotihuacanos pudo ser factible, y dio como resultado al loberro, un ejemplar que portaba la sangre divina del cánido silvestre, pero en un cuerpo manejable", precisó.

Así lo dio a conocer el arqueozoólogo Raúl Valadez Azúa, del equipo de especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que analiza las osamentas de animales hallados en el Entierro 6 de la Pirámide de la Luna.

Ese Entierro fue descubierto en noviembre de 2004 por investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y Aichi Prefectural University, de Japón, como parte del Proyecto Arqueológico Pirámide de la Luna.

Casi a punto de concluir los análisis de arqueozoología -llevados a cabo por el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM-, el especialista detalló que a partir de la identificación de especies de restos de fauna hallada en la Pirámide de la Luna, se ha determinado la presencia del loberro en las ofrendas.

En ello influyeron también los estudios hechos en años previos a otros huesos de animales descubiertos en entierros del Templo de Quetzalcóatl, agregó.

"Se ha identificado como un animal creado por el hombre, que nos muestra tanto el manejo avanzado del uso de la fauna, como el conocimiento que tenían los teotihuacanos de la biología de las especies",acotó.

El especialista indicó que en este estudio, que además del análisis de los restos óseos, también incluye el análisis iconográfico de las representaciones de animales en la pintura mural y cerámica teotihuacana.

Subrayó que se ha ampliado el conocimiento del uso de la fauna en la cultura teotihuacana, que de acuerdo con las investigaciones hechas suman alrededor de 120 las especies animales identificadas, que fueron usadas con distintos fines.

"No sólo se limitaba al aprovechamiento de la carne, la piel o el hueso, sino que tenían un amplio conocimiento sobre la biología de los animales, lo cual se veía reflejado en la manipulación de los organismos, en prácticas, como la cautividad o quizá incluso su domesticación", opinó.

Entierros de élite

Valadez Azúa abundó que entre 1988 y 1989, como parte del Proyecto Arqueológico Templo de Quetzalcóatl, se descubrieron una serie de entierros, entre los cuales destacó el número 4, que estaba constituido por 18 individuos atados de pies y manos, que portaban indumentaria propia de guerreros de élite.

"Uno de los personajes portaba como parte de su indumentaria nueve maxilares que fueron hechos por los teotihuacanos, a partir de fragmentos de paladares y piezas dentales de varios ejemplares, que en un principio se creyó eran perros", destacó.

"A partir de medidas dentales y del paladar, así como de la forma dental, se identificó que ocho de los maxilares correspondían a híbridos de perro y lobo o loberros, tres a perros, dos a híbridos de coyote y loberro, y uno a la mezcla de coyote y perro", expuso.

El experto explicó que esa identificación, junto con el análisis de diversas pinturas murales de la Zona Arqueológica de Teotihuacán, llevó al equipo de investigadores a replantear el papel que jugaba el lobo en la cultura teotihuacana, como símbolo de la milicia.

Durante muchos años, cualquier representación teotihuacana que tuviera forma de cánido se interpretaba como coyote.

Es así que los artículos sobre la iconografía de esta cultura, realizados entre 1960 y 2000, la interpretación de una forma de cánido se asociaba con el coyote, observó.

"Ahora tenemos la información arqueozoológica que demuestra que, por cada osamenta de coyote que se descubre hay 20 lobos, lo que está llevando a repensar la interpretación de representaciones iconográficas de cánidos", aseguró.

Raúl Valadez explicó que de todos los grandes animales depredadores como el jaguar, puma, lobo, coyote y águila real, el único que tiene un sistema de conducta que lo hace apto para su manipulación por el hombre, es el puma, el cual puede no sólo mantenerse en cautiverio hasta edad adulta, sino incluso reproducirse.

En el caso del lobo, se puede tomar un lobezno de un mes de edad y con toda probabilidad puede sobrevivir con el humano hasta la etapa juvenil, porque muchas de sus pautas de conducta son como las de un perro, pero rebasando los seis meses busca ubicarse como un líder dentro de su grupo, y su temperamento lo convierten en un animal peligroso para el humano.

Los lobos, jaguares y águilas difícilmente podrían mantenerse algunos meses en cautiverio hasta que llegara la fecha del evento ritual, señaló.

"Los restos de fauna nos hablan de ese proceso en Teotihuacán. En el caso de los lobos, se han encontrado crías juveniles completas, pero de ejemplares adultos sólo se han hallado las cabezas y pieles", detalló.

En el caso de los pumas se han descubierto osamentas completas de ejemplares que estuvieron vivos hasta el último día antes del sacrificio, eso nos permite pensar que quizá alcanzaron un nivel más avanzado en el manejo en cautiverio del puma y quizá se promovió su crianza con propósitos religiosos, aseguró.

"En las excavaciones que se realizaron en la Pirámide de la Luna se encontraron varios entierros-ofrenda con restos de lobos de seis meses de edad que fueron enterrados vivos, por lo que se infiere que fueron capturados siendo lobeznos y se mantuvieron en cautiverio durante unos meses para ser utilizados en el momento de hacer el sacrificio", abundó Valadez Azúa.

También, añadió, hemos identificado restos de pumas, jaguares y águilas, que en algunos casos como el del Entierro 6, varios ejemplares de águilas y pumas tenían contenido estomacal.

Se analizaron los restos de ese alimento y pudimos verificar que se trata de conejos cocidos, lo que nos indica que no se trataba de animales que acabaran de capturar, sino que estuvieron en cautiverio, alimentados por el hombre hasta el momento de ser sacrificados en la ofrenda de la Pirámide de la Luna.

Simbología

El investigador comentó que la cultura teotihuacana, como muchas otras mesoamericanas, veían a los grandes carnívoros como símbolos de fuerza, que estaban a la par de las manifestaciones más poderosas de la naturaleza, o los ligaban a los elementos vitales.

"Además estaban destinados a las élites, y por tanto tenían un peso simbólico mayor; aves de presa, lobos, coyotes, pumas, jaguares y conchas marinas formaban parte de ese grupo selecto de fauna, cuyo tamaño también manifestaba poder y fuerza", concluyó Valadez Azúa.

Cabe mencionar que en el proyecto de investigación del Entierro 6 de la Pirámide de la Luna, participan los especialistas Bernardo Rodríguez, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM; y Gilberto Pérez, del Posgrado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

Fabiola Torres, de la Escuela Nacional de Antropología e Historia; Nawa Sugiyama, del Posgrado de la Universidad de Harvard; Alicia Blanco, de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH, y Luisa Mainou, de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH.

http://salvaunavida.wordpress.com/2011/01/08/teotihuacanos-cruzaron-a-lobos-y-perros-creando-el-loberro/


*.*.*.*.CIELOS PRECOLOMBINOS*.*.*.*.*.


Aztecas o época prehispánica

El origen de ahora llamado día de muertos es incierto, se remonta según algunos estudiosos en el año 800 a.c en el llamado festival de muertos, celebrado entre los aztecas durante los meses de julio y agosto, como una fiesta para celebrar al final de la cosecha de maíz, frijol, garbanzo y calabaza, que formaban parte de la ofrenda a la diosa Mictecacihuatl. Esta diosa, reina de Chinahmictlan es la guardiana del noveno nivel del infierno llamado Mictlan.

Algunos aseguran que la tradición del festival se mezcla con la costumbre prehispánica de enterrar a los muertos con objetos, comida y ofrendas para viajar a la otra vida. La tradición nace de la creencia que al morir las personas pasan al reino de Mictlan, donde tiene que estar un tiempo para después ir al cielo o Tlalocan. Para el viaje, nuestro seres queridos necesitan agua y comida para el camino, veladoras para alumbrarse, monedas para pagar al balsero que los cruza por el río, antes de llegar a Mictlan y un palo espinoso para ahuyentar al diablo.

Los dioses para los aztecas eran dos: Mictlantecuhtli y Mictecacihuatl, encargados de señalar a que cielo o infierno enviarían al difunto. Mientras esto ocurría, sólo se permitía llegar a Mictlan, que significa lugar de la muerte donde deberían purificarse y posteriormente, pasarían a alguno de los trece cielos de los que nos habla la cultura azteca o a alguno de los nueve infiernos, según su comportamiento en vida.

Para los jóvenes aztecas la muerte fue considerada como algo digno de alcanzar, ya que no la consideraban como un mal sino una transformación en Colibríes que acompañarían al sol en su viaje, lo que significaba el más elevado de los cielos; además consideraban que los seres humanos tuvieron su origen en el omeyocan, donde los creaba la pareja de dioses supremos que los mandaban para que nacieran en la tierra. Al tiempo de su nacimiento todo individuo adquiría un tonalli, palabra que designa a la vez el concepto de día y el de suerte. El tonalli tenía el mismo nombre que el día del nacimiento o el día en que se celebraba un rito con el recién nacido. Este signo determinaba la personalidad del individuo y su destino.

Era algo así como un atributo espiritual, separable del individuo mismo, al que se podía rezar y que se podía perder, por lo menos en el caso de los niños, lo cual producía enfermedades que solo se curaban mediante ritos que devolvían a la criatura la fuerza vital, los sentidos, la inteligencia. Lo que generalmente entendemos por alma, pensaban que residía en el corazón, de hecho la palabra YOLOTL traduce tanto corazón como alma o espíritu.

Los muertos iban a diferentes moradas según las circunstancias de la muerte. Cada una de estas moradas estaba conectada con dioses propios y la manera en que mueren los distintos individuos se puede entender como el medio con que estos dioses los incorporan a su séquito. Los hombres que sufrían una muerte normal, a consecuencia de la vejez o de enfermedades ordinarias, iban al Mictlan o infierno, literalmente el “lugar de los muertos” regido por los dioses Mictlantecuhtli, y su mujer Mictecacihuatl. El infierno se asociaba por un lado con el norte, Mictlan es una de los nombres del norte y por otro se le consideraba como una serie de inframundos dispuestos en nueve niveles, en el más bajo residían los dioses del infierno y los muertos; el cuerpo del muerto, se cremaba y con los restos se preparaba un bulto que enterraban en la casa del muerto, junto enterraban también varias ofrendas y objetos necesarios para que el muerto llegara a su destino en el infierno. El muerto tenía que cruzar un río, el Chicnahuapan, “nueve aguas” que corría por debajo de la tierra de occidente a oriente y conectaba las aguas del mar sobre el que estaba la tierra. Para el cruce era necesaria la ayuda de un perro que sacrificaban para enterrarlo con el muerto. Cuando el muerto llegaba al río, ya lo estaba esperando, su perro para pasarlo a la otra orilla cargándolo en el lomo. El muerto también tenía que cruzar los vientos de obsidiana Itzehecayan, es decir, que eran vientos fuertes y fríos que cortaban como navajas, se les enterraba con ropa de papel para que los cobijaran. Además, se le proveía de alimentos para su viaje y ofrendas para dárselas a su llegada a los dioses del infierno. Los muertos vivían en el infierno de manera similar como habían vivido en la tierra.

También se les enterraban sus utensilios de trabajo y las reliquias de las victimas que habían ofrecido en sacrificio.

En el caso de los señores se sacrificaban algunos esclavos para que les sirvieran en el otro mundo. El viaje al infierno duraba cuatro años, por lo que los parientes enterraban nuevas ofrendas a los ochenta días de la muerte y posteriormente, en cada aniversario.

Cuando el muerto terminaba su viaje al infierno, volvían a la tierra una vez al año, precisamente durante el mes dedicado a los difuntos (Huey Miccailhuitl). Para la llegada de los muertos, sus parientes ayunaban durante tres días, subían al techo de sus casas y ofrecían oraciones en dirección al norte; con el fin de que sus difuntos regresaran y salieran a jugar en el campo.

El Tlalocan se encontraba situado en el primero de los cielos ubicado por encima de la superficie de la tierra, en donde también se encontraba la luna, además el Tlalocan se identificaba con el oriente, pues creían que los dioses de la lluvia se encontraban en lo alto de las montañas, en donde se juntan las nubes.

El Tlalocan fue comparado por los misioneros españoles con el paraíso terrenal; era como un jardín abundante de agua y lleno de flores. Había un agua que hacia crecer las plantas y producían buenas cosechas.

Al llegar los españoles, estas creencias de que los muertos regresaban una vez al año, fueron adaptadas al calendario Judeocristiano que celebraba en esa fecha a “Todos los Santos”, adecuando la ceremonia a los días 1º Y 2º de Noviembre del almanaque Romano.

El nombre indígena que se dio a esta celebración fue el de XANTOLO, vocablo latín nahuatilizado del latín SANCTORUM, cuyo significado es Todos los Santos. Esta festividad se celebraba entre el 31 de octubre al 1º de noviembre, pero los misionero católicos para su evangelización la adoptaron a la fecha con que actualmente se conoce, cambiando el nombre original de la celebración de MIJKAILJUITL, que significa fiesta de muertos, por el SANCTORUM.

El XANTOLO, es una manifestación sagrada en la que cada parte de los elementos que contiene la celebración, poseen un significado y un simbolismo especial, sobre todo para la persona que recuerda al difunto. La fiesta en si, mantiene profunda raíces indígenas combinado con las imágenes del catolicismo, mismos que encontramos en los altares como mas adelante se observará.

Los aztecas conquistaron el territorio Huasteco, este hecho ocurrió durante el gobierno de Moctezuma Ilhicamina (1440-1469 d.C.) quien sujetó a los huastecos de Tziuhcoac, a los Tuchpanecas y a los Temachpa Cuaxtecas imponiéndoles tributos en productos. Este sometimiento de los Huastecos a los Mexicas, significó un reordenamiento en la vida interna de los Huastecos, influyendo en costumbres, creencias y en general en toda su forma de vida. Por eso; no resulta aventurado indicar, que la celebración a los muertos de los Aztecas también era una celebración Huasteca y de mayor parte de la cultura prehispánica.

Álamo forma parte de lo que fue el territorio de Tziuhcoac, actualmente se conoce como Zicuaque y se piensa que dicho asentamiento prehispánico, estuvo ubicado en San Isidro, actualmente Montes de Oca, por lo que los indígenas locales debieron preservar esta tradición, como ocurrió en la mayor parte del territorio mexicano, con las particularidades de cada región.


*.*.*.*ARTISTAS VIAJEROS*.*.*.*.


Artistas Viajeros

Artistas viajeros son los que tienen una producción que está inexorablemente vinculada al acto de viajar; los dibujos y pinturas que realizan, con franca vocación documental, acompañan los desplazamientos en el espacio, hallazgos de paisajes y tipos humanos. De manera general, esos artistas integran expediciones artísticas y científicas que, en las Américas desde su descubrimiento, en el siglo XVI, cruzan los territorios recién conquistados, con objeto de registrar la flora, la fauna y sus pueblos. En el caso de Brasil, se producen amplias literatura e iconografía desde la llegada de los portugueses en el siglo XVI hasta el siglo XIX: los retratos y registros pictóricos describen los nuevos paisajes, proyectando imágenes variadas de la tierra y del hombre. Especimenes naturales desconocidos, animales raros y hombres "primitivos" (algunas veces "buenos salvajes", otras veces "salvajes caníbales") conforman el imaginario europeo acerca del Nuevo Mundo, que se describe ora como "infierno", ora como "paraíso terrenal". La riqueza de la producción de los artistas viajeros - ya sea por su valor artístico o por cuenta de sus puntos de vista y sus descripciones acerca de las nuevas tierras y gentes - despierta la atención de analistas de diversas áreas: geógrafos, antropólogos, historiadores del arte y de la cultura.

Los primeros relatos acerca de Brasil, como el del viajero Hans Staden (1520 - s.f.), incluyen ilustraciones (por lo general, de autores desconocidos) que traducen las peripecias del viajero alemán, prisionero de los indios tupinambás, amenazado de muerte y canibalismo. Asimismo, los textos del fray Thevet (ca.1502 - 1592) - As Singularidades da França Antártica [Las Singularidades de Francia Antártica], 1557-, quien acompaña la expedición de colonización de Francia Antártica, comandada por Villegagnon en 1555 y 1556, y los del pastor calvinista Jean de Léry (ca. 1534- ca.1611) - História de uma Viagem Feita à Terra do Brasil [Historia de un Viaje a la Tierra de Brasil], 1578 - se complementan con ilustraciones, inseparables de los relatos. Si al principio las imágenes vienen vinculadas a los textos de los viajeros, con la edición grabada de Grands Voyages et Petits Voyages, que coordina el editor y grabador flamenco Theodore de Bry (1528 - 1598) y que se publica en Amberes entre 1590 y 1963, los registros visuales parecen adquirir relativa autonomía ante los textos.

Son muchos los artistas viajeros que pasan por Brasil desde el periodo colonial; vale resaltar los más importantes por cuenta de las obras que producen. El gobierno de Mauricio de Nassau (1604 - 1679), en Pernambuco, desde 1636 hasta 1645, es el responsable de fuentes iconográficas fundamentales acerca del Brasil holandés. Entre los artistas que documentan el país en ese contexto se encuentran los holandeses Albert Eckhout (ca.1610 - ca.1666) y Frans Post (1612 - 1680), contratados para integrar la comitiva de Nassau. La pintura de esos artistas, señalan los estudiosos, inaugura nuevos parámetros de visualidad, menos vinculada a preocupaciones morales y religiosas, y más afecta a una observación naturalista del mundo, según los preceptos de las escuelas flamenca y holandesa. Los paisajes los realiza preferentemente Post, entre 1637 y 1644. De su amplia obra documental se puede recordar Engenho de Açúcar [Fábrica de Azúcar], s.f., Vista da Ilha de Itamaracá [Vista de la Isla de Itamaracá], 1637, y Mocambos [Chozas], 1659. Eckhout trabaja con lienzos de grandes dimensiones, además de hacer dibujos y bocetos. Registra la fauna, flora y tipos humanos en: Homem Mestiço [Hombre Mestizo], s.f., Dança dos Tarairiu [Tapuias] [Danza de los Tarairiu (Tapuias)], s.f., Índia Tupi [India Tupi], 1641, Abacaxi, Melancia e Outras Frutas [Piña, Sandía y Otras Frutas], s.f., entre otros. Todavía en el periodo colonial, vale mencionar el "Viaje Filosófico", liderado por Alexandre Rodrigues Ferreira (1756 - 1815), responsable de una serie de expediciones al interior del país, con fines botánicos, zoológicos, mineralógicos y etnográficos. De esa expedición resultan dibujos y acuarelas cuyos autores son Joaquim José Codina (17-- - 1790) y José Joaquim Freire (17-- - ca.1814).

En 1808 D. João VI abre los puertos brasileños y altera el riguroso estatuto colonial que restringe los viajes de extranjeros por el país. Desde entonces, se realizan diversas expediciones artísticas y científicas con el objetivo no sólo de registrar especimenes naturales y objetos, sino también recolectarlos. La exposición Rurick, que organiza el conde de Romanzov (1754 - 1826), entre 1815 y 1818, deja registros visuales de la isla de Santa Catarina, que realiza Louis Choris (1795 - 1828). La misión austriaca de 1817, formada con ocasión de la boda de D. Leopoldina con el príncipe D. Pedro, trae un grupo de sabios y artistas destacados para estudiar el país. Se nombran para componer el séquito de la archiduquesa Leopoldina, el zoólogo Johan Baptiste von Spix (1781 - 1826) y el botánico Karl Friedrich Philipp von Martius (1794 - 1868). Spix y Martius describen la naturaleza y la vida social brasileña de manera minuciosa en su Viagem pelo Brasil [Viaje por Brasil] (cuyos tres tomos se editan en 1823, 1828 y 1831, respectivamente, y la edición brasileña que promueve el Instituto Histórico e Geográfico Brasileiro - IHGB [Instituto Histórico y Geográfico Brasileño], remonta a 1938). Además, integra la misión austriaca Thomas Ender (1793 - 1875), responsable de diversos dibujos de la región de Río de Janeiro y de la provincia de São Paulo, por ejemplo, Vista da Tijuca [Vista de Tijuca] y O Catete e o Vale das Laranjeiras [Catete y el Vale das Laranjeiras].

Otra importante expedición desde el punto de vista de las pinturas documentales a cargo de artistas viajeros es organizada por el barón Georg Heinrich Von Langsdorff (1774 - 1825), entre 1824 y 1829. Durante el recorrido de 17 mil kilómetros los artistas contratados crean un rico fondo iconográfico. El dibujante topógrafo Hercule Florence (1804 - 1879) ejecuta diversas acuarelas que muestran el ambiente natural y social de Brasil de esa época (Habitação dos Apiacás sobre o Arinos [Vivienda de los Apiacás sobre el Arinos], 1828); el pintor Rugendas (1802 - 1858) registra el periplo de la misión en Viagem Pitoresca pelo Brasil [Viaje Pintoresco por Brasil], 1834; el pintor Adrien Taunay (1803 - 1828), a su vez, realiza paisajes y describe aspectos de la vida social bororo (Agrupamento dos Índios Bororo do Acampamento Chamado Pau-Seco, entre os Rios Paraguai e Jauru [agrupación de los Indios Bororo del Campamento Llamado Pau-Seco, entre los Ríos Paraguai y Jauru], 1827). De la expedición Thayer, 1865-1866, liderada por el naturalista Louis Agassiz, que recorre el país en 1865, resultan los paisajes amazónicos cuyo autor es Jacques Burckhardt (1808 - 1867) - como, Paisagem Brasileira, Manaus [Paisaje Brasileño, Manaus], 1865, - y la serie Peixes Brasileiros [Peces Brasileños], 1865.

La Misión Artística Francesa, que llega a Río de Janeiro en 1816, cuenta con la participación de muchos artistas extranjeros, entre ellos Debret (1768 - 1848). Si Debret y los demás miembros de la misión no son artistas viajeros iguales que los anteriores, debido al vínculo prolongado que establecen con Brasil, contribuyen, al igual que los demás, en la construcción de un repertorio visual acerca del país. Profesor de pintura histórica en la Academia Imperial de Belas Artes - Aiba [Academia Imperial de Bellas Artes], Debret es el responsable de descripciones detalladas de la vida social brasileña en sus múltiples dimensiones: la vida en la corte, el trabajo esclavo, la ciudad de Río de Janeiro, el cotidiano, la familia etc. Su Viagem Pitoresca e Histórica do Brasil [Viaje Pintoresco e Histórico de Brasil], de 1834 (1ª edición brasileña, 1840), es uno de los más importantes ejemplos de registros de valor documental que se realiza, ampliamente utilizado como fuente iconográfica para el estudio de la vida social brasileña en el siglo XIX y, más recientemente, interpretado desde el punto de vista de sus retos propiamente pictóricos, como expresión de la dificultades de aclimatación del modelo neoclásico en Brasil. El pintor Nicolas Antoine Taunay (1755 - 1830) es otro integrante de la misión contratada para inaugurar la Escola Real de Ciências, Artes e Ofícios [Escuela Real de Ciencias, Artes y Oficios], futura Aiba. Si bien hace retratos y pintura histórica, Taunay se hace notable por los paisajes (Cascatinha da Tijuca [Cascadita de Tijuca] y Paisagem do Brasil [Paisaje de Brasil], entre otras), en lo que lo sigue su hijo Félix Taunay (1795 - 1881), autor de Vista da Mãe d'Água [Vista de la Madre del Agua] y Mata Reduzida a Carvão [Selva Reducida a Carbón].

Vale recordar aún la presencia en el Brasil del siglo XIX de viajeros vinculados a las actividades diplomáticas y a la Marina, así como de diletantes y amateurs, que dejan como legado de sus viajes y estancias temporales obras pictóricas dedicadas al país. Entre los paisajistas se puede mencionar la escritora y artista amateur Maria Graham (1785 - 1842), autora de panoramas como Vista da Baía de Guanabara [Vista de la Bahía de Guanabara], 1825; el militar, pintor y acuarelista amateur Henry Chamberlain (1796 - 1844), responsable del álbum Vistas e Costumes da Cidade e Cercanias do Rio de Janeiro [Vistas y Costumbres de la Ciudad y Cercanías de Río de Janeiro], 1822; y el pintor y acuarelista Hildebrandt (1818 - 1869), autor de obras como Panorama da Bahia [Panorama de Bahia]. Vale señalar que tras la llegada del daguerrotipo a Río de Janeiro, en 1839, la fotografía pasa a servir como nueva forma de registro de artistas viajeros que, al igual que Victor Frond (1821 - 1881) y Florence, se unen también a la historia de la fotografía en Brasil.

http://www.itaucultural.org.br/aplicexternas/enciclopedia_ic/index.cfm?fuseaction=termos_texto_esp&cd_verbete=8234




*.*.*.*.PINTURA DE CASTAS*.*.*.*.



Las pinturas de castas

Fue un fenómeno artístico que existió principalmente en laNueva España en el siglo XVIII. También existen ejemplares del genero artístico del Perú. Las pinturas eran, en parte, producto de la Ilustración e intentaban representar las muchas castas, el producto de la mezcla de razas, que existían en el Nuevo Mundo.

A principios del siglo XVIII apareció en el arte la "pintura de castas", imágenes plásticas que representan a la gente de acuerdo a una clasificación racial de las personas mezcladas. Estas pinturas son muy interesantes porque reflejan la vida de la sociedad novohispana del siglo XVIII. Muestran las actividades a las que se dedicaban, la ropa que usaban y el lugar donde vivían.

A las personas que racialmente fueron el producto de mezclas de distintas etnias se les denominó "castas". Este heterogéneo grupo tuvo el mismo problema social que los mestizos. Si no se les podía ubicar claramente dentro de algún grupo racial, eran negados y discriminados por unos y otros. Las castas muestran la complicada estructura social que se formó en la Nueva España.

Las castas muestran la complicada estructura social que se formó en la Nueva España.

De español con india - mestizo

Algunas de ellas son:

De mestizo con india - coyote
De negro con española - mulato
De mulato con española- morisco
De español con morisca - albino
De español con albina - negro-torna-atrás
De negro con india - lobo
De lobo con india - sambaiga
De sambaigo con india - albarazado
De indio con albarazada - chamizo
De chamizo con india - cambuja
De indio con cambuja - lobo-torna-atrás
De lobo-torna-atrás con india - tente en el aire
De albarrado con india - cachimboreta




.*.*.*.*.Tequitquí*.*.*.*


Tequitquí es un término propuesto por José Moreno Villa en su texto Lo mexicano en las artes (1949), y se refiere a las manifestaciones artísticas realizadas por indígenas del área mesoamericana luego de la Conquista de México.

"Es el producto mestizo que aparece en América al interpretar los indígenas las imágenes de una religión importada (...) está sujeto a la superstición indígena. Es una extraña mezcla de estilos pertenecientes a tres épocas: románica, gótica y renacimiento. Es anacrónico, parece haber nacido fuera de tiempo, debido a que el indio adoctrinado por los frailes o los maestros venidos de Europa, recibía como modelos estampas, dibujos, marfiles, ricas telas bordadas, breviarios, cruces, y mil objetos menores. No todos ellos obedecían a un mismo estilo y a una misma época"
José Moreno Villa. Lo mexicano en las artes plásticas.

El término tequitqui significa "tributario". La influencia iconográfica y técnica europea fusionada a la técnica e iconografía indígena dio origen a un conjunto de manifestaciones singulares pictóricas y escultóricas. Este se manifestó principalmente en las portadas de los templos cristianos, cruces atriales y muralesen los claustros y capillas abiertas de los conventos. También es utilizado como sinónimo el término arte indocristiano, propuesto por Constantino Reyes-Valerio en la obra homónima.


http://es.wikipedia.org/wiki/Tequitqui


sábado, 17 de septiembre de 2011

*.*.* MEXICANIDAD FOTOGRÁFICA*.*.*
























Una de las características que me distinguen como persona es mi amor por la danza, en realidad no hay ningún tipo de bailoteo que me desagrade ni que no intente aprender a bailar, puesto que me siento que por medio de ésta práctica (así como de algunas otras) se construyen para bien o para mal las tradiciones, costumbres, identidades y momentos históricos de una comunidad.

La danza para mí es un signo de comunicación muy importante pero más en las tradiciones Mexicanas ya que por ahí es cómo podemos empezar a conocernos, desde los coqueteos tan típicos de los bailables de pareja mexicanos, las sonrisas, los gritos, piropos, bromas, los trajes típicos que tienen una historia y significado muy profundo dentro de cada Estado, en fin un sin número de cosas que verdaderamente le guardo un gran respeto y admiración.

La danza folklórica es algo que nunca me va a dejar de gustar, me encanta la música, los pasos de baile, los trajes y todo lo que implica sentirte parte de ese contexto y de esa Mexicanidad.




*.*.*.*.*Deidades Femeninas*.*.*.*.*.

· La representación del mundo en los Mayas es como una inmensa Ceiba, cuyas hojas y ramas son el cielo, el tronco la tierra y las raíces el inframundo. Representado también como una cruz que señala los cuatro puntos cardinales. Todo ello fue creado por Hunab Ku, padre de todos los dioses; Ixkanleox, vendría a ser la madre de los diose

· Chalchitlicue, diosa del agua, existen muchos lugares que eran verdaderos centros de culto a las deidades acuáticas, por ejemplo Tlapacoya y Teotihuacan. Otros sitios que tenían altares dedicados a estos númenes del agua y la fertilidad del campo son: Chichén Itzá, Tepepulco, Apazco, Xochimilco, Cerro de Moctezuma, el cerro de la Malintzin, Santa Ana Chiauhtempan, y la Laguna de la Luna en el Nevado de Toluca.

· Ixchel, diosa de la luna, deidad femenina por excelencia y que junto con el sol marca los ritmos de la vida;

· Coyolxauhqui, pintada de cascabeles, diosa lunar

· Xochiquétzal, quien, además era protectora de la prostitución.

· Tlazoltéotl era la diosa del placer, la voluptuosidad, la fecundidad y la fertilidad. Ella protegía a las parturientas, a las parteras, a los hechiceros relacionados con el mundo amoroso y a los hombres de intensa actividad sexual.

· Meztli (también Metztli, Tecuciztécatl, Tecciztécatl): diosa de la luna, la noche y los granjeros. También se identifica con un dios de los gusanos, de bajo rango, que falló en sacrificarse para convertirse en el Sol, y devino en la Luna, su rostro oscurecido por un conejo

· Yohualtecuhtli era la diosa azteca de la noche, y protegía el sueño de los niños.

· Xitlali: Diosa de las estrellas, siginifca Lucero de las estrellas, Estrella de la mañana, lucero del triunfo o de la esperanza.

· Atlacoya: diosa de las sequías.

· Ayauhtéotl: diosa de la bruma y la neblina; se la ve por las mañanas o en las noches. Se la asocia con la vanidad y la fama.

· Acuecucyoticihuati: diosa de los mares, de los ríos y del agua que corre. Su representación es de una mujer dando a luz, y se la considera una de las representaciones de Chalchitlicue.

· Atlacamani: diosa de las tormentas marinas.

· Atlatonin o Atlatonan: diosa de las costas.

· Chantico: diosa del fuego celeste, los tesoros personales y los volcanes.

· Chiconahui: una diosa doméstica de la fertilidad.

· Temazcalteci (también Temaxcaltechi o Tozi) - diosa de los baños, diosa abuela, corazón de la tierra y madre de los dioses. Asociada con las parturientas y la guerra.

· Teteoinnan: madre de los dioses.

· Tlacúltetl es la diosa de la belleza y del amor sensual.

· Toci Abuela de los Dioses, señora de la salud, de los temazcales, corazón de la tierra y señora de los textiles, fue sincretizada por Santa Ana

· Tonantzin (también Omecíhuatl) Madre de Quetzalcoatl, antiguamente tenía su capilla en el cerro del Tepeyac, fue destruida por los españoles y se creó ahí la actual Villa de Guadalupe.

· Tzítzmitl: anciana diosa abuela.

· Xochiquétzal Flor de la Rica Pluma o Flor Preciosa: Diosa de la sexualidad femenina, las flores, el placer, la artesanía, el tejido, la danza, el canto y las madres jóvenes. véase Ichpuchtli.

· Cihuacóatl: primera mujer en dar a luz, considerada por ello protectora de los partos

· Tonacacíhuatl: diosa esposa de Tonacatecuhtli

· Tlazoltéotl (también Tlaelquani, Tlazolteotli) Devoradora de la Mugre: diosa de la purificación de la mugre, la enfermedad o el exceso. A ella se acogían los moribundos para confesar sus pecados ante su teopixque (Sacerdote), también era considerada patrona del tejido, de los amores y placeres impuros. Protectora y patrona de los amantes.

· Ilamatecuhtli (también Cihuacóatl or Quilaztli): La Vieja Princesa, anciana diosa de la tierra, la muerte, y la Vía Láctea. Su rugido indicaba la guerra.

· Itzpapálotl: Mariposa de Obsidiana, Reina de Tomoanchan y de los tzitzimime (demonios de las estrellas) así como una de las Cihuateteo (Mujeres deificadas) .

· Mictecacíhuatl (o Mictlancíhuatl): diosa de la muerte y Señora de Mictlán, el inframundo de los infiernos.

· Cuaxólotl: una diosa del corazón.

· Malinalxóchitl: hechicera y diosa de las serpientes, escorpiones e insectos del desierto

  • Cipactónal: dios de la astrología y el calendario.
  • Oxomoco: diosa de la astrología y el calendario.

· http://www.fundacion-jung.com.ar/forum/Tesina2002.htm

· http://es.wikipedia.org/wiki/Mitolog%C3%ADa_mexica#Dioses