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sábado, 20 de noviembre de 2010

[ Mexico de mi Infancia ]


Mexico siempre parte de mi. Desde el momento que nasco de Padres Mexicanos me otorgaron ese bello presente. Desde que empieza a correr mi tiempo en este Lugar he hido adquiriendo este tipo de regalos de mi patria, el estar en el Quinder y por primera vez intonar el himno nacional fue algo que marca tu vida para siempre. Recorriendo La Pariaria, Secundaria y Prepa fueron los motores que arrancaron mis ansias de querer adentrarme en ese mundo de mistarios que hay alrrededor de Mi Mexico. La informacion que he adquirido sobre la historia de Mexico supero mis espectativas y he estado muy sorprendida de ello. Desde que era ninia me interese en una cultura diferente a la mexicana y adquiria esculturillas y pequenias cosas de esa cultura, pero si ubiera estado mas presente Mi cultura mexicana, hoy estaria fasinada teniendo y sabiando todo lo que con el tiempo pasado supe de la cultura egipcia. Volando hacia mi pasado y presente me encuentro, afirmando que siempre tendre tatuadas mis raizes Mexicanas este Donde Este!

domingo, 7 de noviembre de 2010

[ CraneoDualidad ]

La dualidad vida-muerte se expresaba mediante un rostro con la mitad viva y la otra descarnada, o por medio de dos cabezas. El calendario y el culto a los dioses a lo largo del año eran otra manera de expresar esa dualidad, donde quedaban plasmadas las necesidades más apremiantes del hombre antiguo: la agricultura como la vida y la guerra como expresión de la muerte misma.




MÁSCARA VIDA-MUERTE
Por Alma Michelle Uriarte Torres

Fomi, plastilina y cemenquin

19.2 x 16 cm

Mexicali. B.C.[2010]

Pequeño craneo de cemenquin con fomi y plastilina,con la representación de la dualidad vida-muerte, Fue hecha en Mexicali, Estado de Baja California, y en ella podemos apreciar el concepto de dualidad tan importante desde etapas muy tempranas en Mesoamérica. Se manifiesta al estar descarnada la mitad del rostro, mostrando la cuenca del ojo vacío, el hueso malar y los dientes, en tanto que el otro lado tiene piel que vemos presente en la mitad de la nariz y los labios.
La concepción de dualidad partía de la observación que el hombre tenía de los cambios (de la naturaleza, en donde a lo largo del año había una temporada de secas en que todo moría y faltaba el agua y una temporada de lluvias en que las, plantas volvian a renacer. Esto era importante para pueblos agrarios que dependían en buena medida de la agricultura, por lo que su relación con el calendario era sumamente importante.

Mi contemporanisacion fue separar la mascara de la dualidad que habia escojido, ya no siendo uno solo siempre, ahora hay que juntarlas para ser una misma.

lunes, 18 de octubre de 2010

[ Pinturas de Castas ]


A principios del siglo XVIII apareció en el arte la "pintura de castas", imágenes plásticas que representan a la gente de acuerdo a una clasificación racial de las personas mezcladas. Estas pinturas son muy interesantes porque reflejan la vida de la sociedad novohispana del siglo XVIII. Muestran las actividades a las que se dedicaban, la ropa que usaban y el lugar donde vivían.A las personas que racialmente fueron el producto de mezclas de distintas etnias se les denominó "castas". Este heterogéneo grupo tuvo el mismo problema social que los mestizos. Si no se les podía ubicar claramente dentro de algún grupo racial, eran negados y discriminados por unos y otros. Las castas muestran la complicada estructura social que se formó en la Nueva España.



La primera serie de Pintura de Castas perteneciente a Manuel Arellano a principios del s. XVIII y los trabajos de Juan Rodríguez Juárez y el célebre Miguel Cabrera tiene bellísimas imágenes de las familias novo-hispanas y sus mezclas raciales. Para finales del siglo, de 1785 en adelante se empiezan a observar en los cuadros escenas mucho más ‘reales’ sobre todo en aquellos que narran la mezcla con indígenas y negros. Entre ellos está el cuadro de Francisco Clapera en donde se escenifica una escena de violencia familiar en el cuadro “De mulato y española, morisco”. Con el mismo autor las escenas se recrudecen hasta ver en “De genizano y mulata, gibaro” aquí vemos a un hombre borracho tirado en la calle mientras su mujer y su hijo tratan de incorporarlo. Ningún cuadro con castizos, criollos o españoles tiene escenas de disfunción familiar. Uno de los enemigos número uno del orden colonial lo fue el alcoholismo.
El pulque era una bebida sagrada que se utilizaba en ceremonias religiosas entre los naturales. Con la llegada de los españoles, se bebe sin control convirtíendose en el mal social de la Nueva España. La Corona sabe la decadencia moral que representa pero debido a los ingresos por impuestos de éste producto no emite regulación al respecto.

Fuente:www.dis.uia.mx/conference/2009/.../pinturacastas.pdf

[ Los Artistas Viajeros ]



Nietzsche y los artistas del puente






“…la guerra ha barrido verdaderamente todo lo pasado. Todo parece débil y de pronto veo cosas con todo su poder terrible. Nunca me gustó el arte que era simple para agradar a la vista y tengo la sensación de que necesitamos formas todavía más fuertes que puedan resistir la violencia de las masas enloquecidas” dijo Karl Schmidt-Rottluf artista del Grupo Die Brücke en 1908 para manifestar la premisa bajo la cual pintaban influenciados también por Nietzsche el filósofo alemán. Continue reading ‘Nietzsche y los artistas del puente’

Viaje gratis al Museo del Prado






Don Diego de Velázquez y Don Francisco de Goya, entre otros maestros, gentilmente nos abren las puertas de su casa: El Museo del Prado. Este lugar, que alberga una de las colecciones de arte más importantes del mundo, desarrolló el proyecto “Pradomedia” para que podamos recorrer muestras guiadas con comentarios de quienes las organizan y así viajar a través de cada trazo que compone una obra gracias al ciberespacio.






Henry Moore fue un escultor inglés hijo de mineros que tuvo que luchar en el frente durante la Primera Guerra Mundial. En Cambrai, víctima de los gases tóxicos vuelve a Londres disminuído físicamente y allí se anota en la Universidad de Leeds donde era el único estudiante de la cátedra de escultura de Mr. Cotteril lo que le permitió aprender con mucha rapidez. Continue reading ‘Henry Moore, el escultor que “rompió el molde”’



Cuando nombramos un color muchas veces lo hacemos sumando una adjetivo para identificar el tono del mismo dentro de una gama más amplia. Tal vez, el caso más conocido por todos es el “azul Francia”. Este azul tiene una historia tan profunda como el mismo color en sí: Desde los comienzos de la historia occidental, los orígenes de las dinastías, el cristianismo, ya que se trataba de un color cuyo pigmento era extremadamente caro y difícil de elaborar por eso muchas veces cuando vemos cuadros del período renacentista Jesús posee un manto azul.

sábado, 2 de octubre de 2010

Te quit qui


vocablo náhuatl (lengua precolombina dominante en América antes de la conquista europea), Posteriormente, José Moreno Villa, historiador del arte mexicano, y autor del libro "Lo mexicano en las artes plásticas", entre otros, se sirve de este término para definir a toda la producción escultórica mestiza que aparece en el continente. Es a partir de entonces cuando la palabra tequitqui representa, precisamente, esa amalgama, o mezcla de trabajo y creatividad indígena, típica de los pueblos prehispánicos, con el gusto y cánones extranjeros, principalmente europeos.
Actualmente la mayoría de los historiadores de arte, cuando se refieren a las manifestaciones artísticas con reminiscencias indígenas, principalmente a la escultura mexicana neoclásica y barroca de los siglos XVII y XVIII, se valen de este término para su descripción.
Por su parte Tequitqui, era el nombre inicial de Grupo DCM. Pero a lo largo de su desarrollo como organización, tequitqui ha dejado de ser un nombre, para convertirse en una marca de productos artesanales. No con la intención de robar la autoría a los grupos de artesanos con los que trabajamos, pero sí para apoyarlos, mediante estrategias comerciales y la producción de una imagen sólida, con beneficios puntuales, tales como una nueva y mejor apreciación de sus creaciones, así como el logro de la sensibilización de los consumidores ante el esfuerzo real, y malamente muchas veces poco apreciado, del trabajo de los artesanos. Todo esto con la intención de llevar a una mejor valoración de la artesanía mexicana, y por su puesto, a la disposición del mercado por pagar lo justo a quien lo produce. Además de promover, tanto nacional, como internacionalmente, la cultura popular de este país, y apoyar un poco en el rescate y conservación de las tradiciones tan ricas que posee México y su gente.
Cabe mencionar que el logotipo de tequitqui también tiene un significado muy especial, pues es una "X", formada por cuatro manos y un sol en el centro. La función de esta forma es la de referir que México se escribe con "X", y no con "J" como muchas veces se piensa, además de insistir en el origen de los productos como 100% mexicanos. Las manos señalan cuatro conceptos básicos: a) Trabajo manual o artesanal, b) Un cambio o transformación a partir de la creatividad humana, c) Apoyo a los productores y d) La formación de un equipo real de trabajo. Por otro lado, el Sol hace las veces de artesanía, y de elemento u objeto universal, además de hacer énfasis en la preocupación que tiene Grupo DCM por rescatar y apoyar "Lo nuestro".

martes, 7 de septiembre de 2010

Del Tlalocan: uno de los reinos de los muertos.


La concepción mítica-religiosa de los antiguos mexicanos consideraba la existencia de varios reinos de los muertos. Cada uno de ellos poblado por diferentes deidades a las que se les confería el poder de elegir a su séquito entre los mortales. Desde su ámbito de poder, los dioses determinaban las circunstancias en que acontecía el deceso, ya que de éstas dependía el tránsito de las ánimas hacia alguno de dichos reinos. El Tlalocan, reino de Tláloc, dios del agua y de la tierra, era la morada final para los que morían ahogados, fulminados por un rayo, por enfermedades como la lepra, las bubas, la sarna, la gota, la hidropesía y para las víctimas del sacrificio humano ofrendadas a este dios. El Tlalocan es descrito por Fray Bernardino de Sahagún como un paraíso donde había regocijo y refrigerios en abundancia, mazorcas de maíz verdes, calabazas y ramitas de bledos; éstas últimas plantas con tallos estriados, hojas ovales y flores dispuestas en espigas. En este sitio, las ánimas transformadas en pequeñas divinidades pluviales llamadas tlaloques, auxiliaban a Tláloc en sus funciones. Por mandato divino, sus ayudantes ubicados en los cuatro puntos cardinales, vertían las lluvias benéficas que propiciaban buenas cosechas o las lluvias dañinas que las perjudicaban. Las lluvias se encontraban almacenadas en el interior de grandes vasijas que al golpearlas, originaban los truenos y al romperlas, los rayos y la caída del agua.Además del poder de enviar las lluvias y, en algunos casos, de no hacerlo, a los tlaloques se les atribuía la capacidad de provocar o de curar padecimientos que lesionaban la piel y los huesos. Entre este tipo de enfermedades que correspondían a la categoría de naturaleza fría, ámbito presidido por diosas terrestres, lunares y Tláloc, se encontraba el de las bubas, patología común que se manifestaba en úlceras y que en fases tardías afectaba los huesos, provocando fuertes dolores e impidiendo de manera parcial o total la movilidad del cuerpo. La enfermedad era entendida como el desequilibrio del organismo originado por fuerzas divinas en la que tullidos, contrahechos y bubosos tenían una participación relevante en las festividades dedicas a dichas deidades. Otra forma de elección de Tláloc era a través del sacrificio humano, práctica religiosa que constituía un mecanismo para congraciarse con las deidades y en la que la víctima recibía la energía divina y, así poseída, moría. Los sacrificios coincidían con los ciclos de la Naturaleza y con situaciones de cambio o de conflictos de la sociedad. Por ello, de acuerdo a la deidad a la que se le ofrecía el ritual, la víctima debía reunir requisitos de edad, sexo, apariencia física y extracción social. En los sacrificios para Tláloc, íntimamente relacionados con el ciclo agrícola, las mujeres representaban la fertilidad, y los niños, de acuerdo a su edad, el crecimiento de los sembradíos. Existían diferentes tipos de sacrificio para honrar a las deidades del agua, pero los más comunes consistían en ahogar o degollar a las víctimas. Se creía que distintos caminos conducían a cada uno de los reinos de los muertos y que su recorrido tenía diferentes tiempos de duración. Por ello y para favorecer el tránsito de las ánimas a la vida ultraterrena, se desarrollaron diversos ritos funerarios. Sin embargo, en todas las exequias se amortajaba el cuerpo y había cantos, música, flores, inciensos, emotivos discursos de despedida y ofrendas constituidas, entre otros elementos, por objetos personales del difunto, alimentos y bebidas. La característica distintiva del funeral de los elegidos de Tláloc, era el tratamiento postmortem que recibía el cadáver ya que en este caso no se exponía al fuego, sino que se enterraba de manera directa bajo la tierra junto con pequeños ramos de bledos. A quienes fallecían ahogados y sus cuerpos no se recuperaban, se les representaba por bultos mortuorios y con ellos se llevaba a cabo el mismo tipo de sepelio. Además de los ritos funerarios, durante el décimo tercer mes del calendario mexica, se celebraba la festividad llamada Tepeílhuitl. En ella se rendía culto a los cerros, sitios en los que moraban los tlaloques y en cuyas cimas se formaban las nubes, y se honraba también a quienes habían muerto ahogados, fulminados por rayo o que habían fallecido por causas atribuibles a Tláloc. Antes de salir el Sol, elaboraban con una masa hecha con bledos, maíz y miel, imágenes de montes y de huesos. Las representaciones de los montes tenían dos caras, una de ellas humana y la otra de culebra, símbolo de fertilidad de la tierra. En la primera cara colocaban sobre la cabeza un penacho con plumas y en la boca pequeñas tortitas de bledos. Después, las cubrían con papeles y junto con las imágenes de los huesos las depositaban sobre roscas elaboradas con heno y atadas con sogas de zacate que previamente habían sido lavadas en los ríos. Al amanecer, colocaban dichas imágenes sobre altares, se quemaba incienso y como ofrenda se les depositaba comida y bebidas. Durante el ritual, llevaban al templo a un hombre y a cuatro mujeres en procesión. Al llegar, los conducían en literas hacia la parte superior, lugar en el que morían víctimas del sacrificio. Posteriormente sus cuerpos eran descendidos por las gradas del templo para decapitarlos. Las cabezas eran exhibidas en el tzompantli, término que significa muro de cráneos, y los cadáveres eran desmembrados como preludio a la antropofagia ritual, práctica que simbolizaba la unión entre dioses y hombres. De manera simultánea, los sacerdotes despedazaban las imágenes de los montes y de los huesos para ingerirlas poco a poco. En opinión de Durán, la ingesta simbólica de los montes por cojos, mancos, contrahechos, tullidos, los que padecían enfermedades infecto-contagiosas y por quienes habían estado en peligro de ahogarse o de morir fulminados por un rayo, implicaba la obligación de dar la masa de bledos para la festividad del año siguiente. Los elegidos de Tláloc quedaban comprometidos, al igual que el dios, a proveer los mantenimientos para dicha celebración. Los antiguos mexicanos concebían a Tláloc como dios de la lluvia, del agua, los truenos, los relámpagos, las tempestades, las granizadas, del agua subterránea, las lagunas, los ríos, los mares y de todo género de agua. Tomando en consideración que una actividad básica de su economía era la agricultura y que ésta dependía de las precipitaciones pluviales que podían beneficiar o dañar los cultivos, se desarrolló un culto a Tláloc que se llevaba a cabo a través de elaborados y complejos ritos en templos y en otros sitios sagrados como las cumbres de los montes. El sacrificio humano era una retribución a los dioses, ya que sus mitos de creación describían la manera en que éstos habían muerto para transformarse en los elementos necesarios para la vida del hombre. Así, la muerte no representaba el fin, era una transición hacia una nueva forma de existencia.

martes, 31 de agosto de 2010

Aridoamerica

16 etnias,
Aguascalientes, Baja California, Baja California sur, Coahila, Durango, Chiuahua, Nuevo leon, San Luis Potosi, Sonora, Tamaulipas, Zacatecas.

Las Partes Nortenas de:
Hidalgo, Guanajuato, Queretaro, Jalisco, Sinaloa.

idiomas: en baja calif. sur:
Lengua indígena Número de hablantes (año 2005)

Náhuatl 1 587
Lenguas Mixtecas 1 524
Lenguas zapotecas 616
Mazateco 400

En Baja California Sur, 2 de cada 100 personas de 5 años y más hablan lengua indígena y 1 de ellas no habla español.


Auascalientes:

Lengua indígena Número de hablantes (año 2005)

Náhuatl 294
Mazahua 173
Lenguas zapotecas 82
Maya 54

70 de cada 1000 personas hablan lengua indígena, de ellas 10 no habla español.

Coahuila:


Lengua indígena Número de hablantes (año 2005)
Náhuatl 655
Mazahua 283
Lenguas zapotecas 172
Lenguas mixtecas 157

En Coahuila de Zaragoza, 3 de cada 1 000 personas de 5 años y más hablan lengua indígena.

Durango:


Lengua indígena Número de hablantes (año 2005)
Tepehuano de Durango 21 720
Huichol 1 822
Náhuatl 831
Tarahumara 413

Chiuahua:


Lengua indígena Número de hablantes (año 2005)
Tarahumara 72 461
Tepehuano de Chihuahua 6 797
Lenguas mixtecas 1 199
Náhuatl 1 042

Nuevo Leon:


Lengua indígena Número de hablantes (año 2005)
Náhuatl 12 900
Huasteco 3 553
Otomí 1 126
Lenguas zapotecas 521

San Luis Potosi:


Lengua indígena Número de hablantes (año 2005)
Náhuatl 132 716
Huasteco 88 055
Pame 9 490
Otomí 223

Sonora:

Según datos del INEGI del año 2005, existen
mil 648 hablantes de guarijío;
738 de pima;
595 de seri;
157 de kikapu
116 de cucapa.

Tamaulipas:

Su lengua indígena es huasteco y nahuatl

Zacatecas:


Lengua indígena Número de hablantes (año 2005)
Huichol 563
Tepehuano de Durango 558
Náhuatl 340
Tepehuano 255

Hidalgo:


Lengua indígena Número de hablantes (año 2005)
Náhuatl 217 853
Otomí 95 057
Tepehua 1 583
Lenguas zapotecas 364

Queretaro:


Lengua indígena Número de hablantes (año 2005)
Otomí 18 933
Náhuatl 951
Mazahua 292
Lenguas zapotecas 209

Jalisco:


Lengua indígena Número de hablantes (año 2005)
Huichol 12 941
Náhuatl 7 664
Purépecha 3 186
Lenguas mixtecas 1 698

lunes, 23 de agosto de 2010

Malinche


Los historiadores no consideran a la Malinche responsable del �xito
de la conquista espa�ola. El deseo de los espa�oles por el oro,
una epidemia de la viruela y la superioridad militar de los europeos
fueron factores importantes. Sin embargo, sus habilidades para servir
de int�rprete jugaron un decisivo papel. Sin duda, el punto culminante
de su carrera como int�rprete fue el encuentro inicial, cara a cara, entre
Cort�s y el emperador azteca Moctezuma. Particip� asimismo directamente
en numerosos intercambios entre los espa�oles y personas que encontraron
y trataron, en los que ella favorec�a las negociaciones para evitar los
derramamientos de sangre.
Muchos la consideran traidora a su pueblo.
Una vez que se aline� con la causa espa�ola, fue totalmente leal a Cort�s,
a pesar de m�ltiples oportunidades que tuvo para traicionarlo.
Despu�s de la conquista, Hern�n, quien ya ten�a una esposa en Espa�a,
concert� un matrimonio para Marina con don Juan Jaramillo, un teniente
de Castilla. Ella fue una de las mujeres ind�genas que pari� hijos de padres
espa�oles y el que tuvo con Cort�s, don Mart�n Cort�s, fue el primer mestizo
de relevancia hist�rica que eventualmente tuvo un cargo en el Gobierno.
La Malinche muri� a la edad de 27 a�os, en 1529.
En la actualidad, los mexicanos usan el t�rmino malinchista para referirse
a alguien que prefiere las cosas extranjeras y, para otros, la palabra malinche
es sin�nimo de traidor.