En el siglo XVIII, apareció en Hispanoamérica una clase de
pintura que deseaba mostrar los tipos humanos provenientes de los cruces
raciales entre blancos, indios y negros en las nuevas sociedades coloniales. Esa
corriente artística fue conocida como pintura de castas.
Este es un género pictórica específica de la América
española del siglo XVIII, especialmente presente en Nueva España. Aun en
nuestros días no se conoce mucho acerca de esas pinturas: en muchos casos no
son conocidos los autores o quiénes eran los que encontraban en ellas y además se
cree que, en muchas ocasiones, eran parte de colecciones particulares. En general,
los estudios sobre la pintura de castas estuvieron marcados por algunos énfasis
en sus análisis.
El primero de estos fue la búsqueda por cuantificar el
porcentaje de sangre española presente en cada tipo de mestizo clasificado. Las
evaluaciones fueron presentadas junto a tablas en las que constaban los
diferentes grados de mestizaje; las obras han ganado valor etnográfico por la identificación
nominal de los mestizos y de su medio social, objetos, vestimentas, ocupaciones
y comportamientos propios. Un segundo aspecto resaltado en los estudios fue la búsqueda
de la función original de esas pinturas. En esa perspectiva, una tendencia de
las interpretaciones fue el encuadramiento de la producción de las pinturas de
castas dentro del contexto de ilustración. Sin embargo, según García Sainz, la
clientela fue predominantemente española y motivada por la curiosidad relacionada
con lo exótico, en ese caso presentado por el mestizaje. El tercer punto,
presente en las evaluaciones de los estudiosos, es la percepción de esas
pinturas como fragmentos de la vida cotidiana coloquial. En ese sentido fue
posible apuntar las pinturas de castas como una descripción de la realidad. Con
todo, hubo quien destaco, como Magnus Morner, que las obras estaban más al
gusto del estilo pictórico del siglo XVIII de que de un esfuerzo sistemático de
presentar la realidad social de América Hispánico.
El desenvolvimiento de las
pinturas de castas puede estar relacionado, de todos modos, con el
entendimiento de que las diferencias raciales fueran utilizadas, en la América hispánica,
como parte de las estrategias de control social. La valorización de la limpieza
de sangre, importante factor de distinción en España moderna, en América impuso
a indios y negros una discriminación semejante la que sufrían judíos y
mahometanos en Penínsulas Ibérica.
Arte americano: contextos
y formas de ver : Terceras Jornadas de Historia ...
Juan Manuel Martínez
Silva,Universidad Adolfo Ibáñez.
Carla A
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